El “Niño Doctorcito” también es conocido como el “Niño Travieso” del templo La Merced en Cusco
El ´Niño Doctorcito´ toma ésta denominación, además, porque se indica que ha sanado a muchos fieles en sus dolencias. Los devotos le regalan carros sofisticados, peluches, aviones, casitas, objetos de oro y plata, entre otros.
El niño manolito de mejillas rosadas y mirada risueña es el más visitado por los pequeños antes de la Navidad, ellos piden en cartas sus deseos y muchos juguetes.
A escasos metros de la Plaza de Armas del Cusco, en la plazoleta de Espinar, se alza imponente el templo de La Merced, en su interior se halla sentado en un silla un manolito muy travieso, más conocido por la población como el “Niño Doctorcito”.
Al ingresar nos cautivan sus mejillas rosadas, sus rizos y sus vivaces ojos negros. Con su sonrisa nos da la bienvenida, invitándonos a observar decenas de juguetes guardados en su urna.
El “Niño Doctorcito” también es conocido como el “Niño Travieso” porque sale en las noches a jugar con su amigo el niño Melchor de Marcacocha, perteneciente al distrito de Ollantaytambo, en la provincia cusqueña de Urubamba.
